ECONOMÍA
Datos y situación
Estamos continuamente oyendo
hablar de déficit público y la urgencia, sí, urgencia europea para que este
llegue al 3% en el año 2013. Parece que a España le van a dar un año más,
parece que hasta 2014 permitirán al país tener un desajuste presupuestario superior
al 3%. En el tema no voy a tratar sobre si tienen que añadir unos meses más
para que España pueda cuadrar sus cuentas. Ya sabemos que en estos tiempos, con
la demanda interna deprimida, con la recaudación por impuestos descendiendo y
con el aumento en los PGE del pago de los intereses de una deuda cada día más
cara, cumplir con lo pactado será una tarea imposible. Será como derribar una
pared de hormigón tirando piedras. Nos quedaremos sin piedras y la pared
seguirá en pie.
Lo que me llama la atención son
las prisas. Las prisas para que en una época de recesión económica se quiera
reducir en un periodo tan limitado el déficit público de un país. En los buenos tiempos se generan superávit y en los malos se generan déficit con la finalidad
de que la inversión pública pueda paliar el descenso de la inversión privada.
Bien, entendido. Estamos en recesión y debemos reducir nuestro elevado déficit.
¡Problema! En el inicio de la crisis económica se llevó a cabo un proceso de
gasto público que únicamente sirvió para maquillar parques y crear empleos
durante unas semanas, durante unos meses. Total, España tiene un déficit
importante y en época recesiva debe reducirlo a toda costa siguiendo las
exigencias de la UE, de una UE tripulada por Alemania.