14/09/2012
CARA B
El miedo ya es cosa del pasado.
Estamos acostumbrados a caminar sobre brasas que se han convertido en
cosquillas para nuestros pies. Nos reunimos cada noche para ver la misma
película de terror. ¿Por qué no nos pasamos al western?, preguntan desde el
fondo de la sala. Pero no. No es que únicamente haya un género, no, es que solo
tenemos una película. 118 minutos. Los críticos están cansados de encadenar las
mismas palabras. ¡Paren ya! El asco acaba de quemar las cortinas negras, que
hacían de puerta, de la sala. Hola, saluda. Posa las maletas en el suelo. Me
quedaré una larga temporada, advierte.

